Descúbrelo tú mismo
Antes de la regla, mira tres frases. Cada una tiene dos partes. Fíjate solo en dónde está el verbo marcado dentro de la segunda parte:
El patrón salta a la vista. En cuanto aparece weil, dass o wenn, el verbo conjugado se coloca al final de esa parte: bin, kommst, regnet. No en el segundo hueco, como estás acostumbrado, sino al final del todo.
Esa segunda parte tiene nombre: es una oración subordinada, en alemán Nebensatz. No puede ir sola, se apoya en la principal. Y su marca de fábrica es justo esa: el verbo al final.
La regla y las conjunciones (Nebensatz)
La oración subordinada empieza con una conjunción. Esa palabra es la que dispara el efecto: manda el verbo conjugado al final de su parte. Y una coma separa siempre la oración principal de la subordinada. Estas son las conjunciones que más vas a usar:
- weil: porque
- dass: que
- wenn: si / cuando
- ob: si (en preguntas indirectas)
- obwohl: aunque
El mecanismo es siempre el mismo. Mira la tabla: la conjunción abre, en medio va el resto (el sujeto y lo demás) y el verbo cierra al final. La columna marcada es la posición del verbo:
| Conjunción | Resto de la frase | Verbo (al final) |
|---|---|---|
| weil | ich krank | bin |
| dass | du | kommst |
| wenn | es | regnet |
Piensa en la conjunción como un imán al final de la frase: en cuanto la escribes, el verbo sale disparado al último hueco. Y no olvides la coma: separa la principal de la subordinada, vaya delante o detrás. En alemán no es opcional.
Cuando la subordinada va primero
Puedes empezar la frase por la oración subordinada. Cuando lo haces, pasa una cosa más: después de la coma, la oración principal invierte. El verbo va antes que el sujeto.
Fíjate: en la principal el verbo bleibe se pone justo después de la coma, delante del sujeto ich. La subordinada entera ocupa la primera posición, así que el verbo de la principal la sigue de inmediato.
En español el verbo se queda en su sitio normal: porque estoy enfermo, el verbo va donde siempre. El alemán lo manda al final: weil ich krank bin. Es uno de los mayores saltos respecto al español y una fuente enorme de errores.
El español no mueve el verbo por una conjunción. Por eso al principio suena raro dejarlo al final. La buena noticia: es una regla mecánica, prácticamente sin excepciones. En cuanto ves weil, dass, wenn u ob, ya sabes dónde acaba la frase.
Ejercicios
Ahora te toca a ti. Dos partes. Escribe o elige, pulsa "Comprobar" y verás la solución al momento.
El verbo al final
Escribe el verbo conjugado en el hueco del final. La pista te da el infinitivo y el sujeto.
¿Qué significa la conjunción?
Cada conjunción tiene su sentido. Elige la traducción correcta.
La subordinada es parte de un tema mayor: la estructura de la frase
La posición del verbo lo gobierna todo en alemán. Verlo como un sistema es la forma más rápida de dejar de dudar.